Burdeos, viñedos y châteaux que hacen soñar a todo el mundo. Muchos acontecimientos históricos y de ficción fueron relacionados con bodegas de la región. Descubre el mito «bordelais», sus viticultores que se dedican en cuerpo y alma a la elaboración de vinos prestigiosos y sus paisajes impresionantes.

 

1. Le Bar à Vin

bar-a-vin-1Lugar histórico, Le Bar à Vin del CIVB (Consejo interprofesional del vino de Burdeos), te sumerge en la atmósfera del antiguo Hotel Gobineau y el entusiasmo que reinó en los muelles de la ciudad en el siglo XVIII. Actualizada con frecuencia, la Carta de Vinos ofrece una selección de unos treinta «Bordeaux» a muy buen precio. Tintos, blancos secos y dulces, rosados, Clairets o vinos espumosos, los amantes del vino podrán viajar al descubrimiento de las denominaciones de origen de Burdeos en un hermoso entorno arquitectónico mientras son asesorados por un equipo de sumilleres muy simpáticos.

2. Château Haut-Brion

le-chateau-haut-brionFoto: Le Figaro Vin

La bodega forma parte de los grandes «châteaux» del área de los Graves. Por casualidad, la familia Pontac decidió entrar en el mercado de Londres. Arnaud de Pontac era en esa época presidente del Parlamento de Burdeos, y también, el propietario de la finca Haut-Brion y sus cuarenta hectáreas. En 1663, Samuel Pepys, un noble de Londres, declara haber bebido “una especie de vino francés llamado Ho Bryen que tenía un sabor especial el cual nunca antes había probado”. Fue entonces la primera vez que un vino de Burdeos fue conocido por su nombre y no por su región.

3. Château d’Yquem

chateau-YqueFoto : FIRSTLUXE mag

Único Sauternes de primera cosecha, en la Clasificación oficial de vino de Burdeos de 1855, elaborada a petición del emperador Napoleón III para la Exposición Universal de París, el château ofrece un vino dulce excepcional. Se producen solamente 10.000 botellas por añada. En flanco de colinas bañadas por el sol, el château d’Yquem te invita a un viaje atemporal. La meseta d’Yquem revela una parte de su misterio a finales del verano, cuando sus 104 hectáreas de viñas emergen de la niebla de la mañana, justo antes de la delicada vendimia de las uvas botritizadas que dan origen de este tesoro aromático.

4. Château Pontac-Lynch

ch_pontac_lynchFoto: Cru-Bourgeois

Por el Médoc, la primera de las grandes denominaciones de origen es la de Margaux. El château Pontac-Lynch clasificado Cru Bourgeois desde 1932 se encuentra en medio de un parque de 75 tipos diferentes de árboles, arbustos y flores. La propiedad siempre está florida y mantenida gracias al cuidado de su propietaria Marie-Christine Bondon. En 1720, el conde Lynch construyó la casa actual como pabellón de caza. Más tarde, pasó a ser propiedad del Sr. de Pontac, dando su nombre a la bodega. Como vecino de Château Margaux, ofrece impresionantes vistas del famoso viñedo.

5. Château Latour

chateau-latourFoto : FINE+RARE

En este lugar, erigido en la Edad Media, donde el palomar domina el estuario de la Gironde de unos quince metros, vinifican un caldo procedente del corazón del viñedo, llamado el Recinto, constituido de cepas viejas preciosamente guardadas en suelos de gravas, porque son las únicas capaces de producir este gran vino. Gracias a la acción del marqués de Segur, su dueño a principios del siglo XVIII, Château Latour rápidamente adquirió una prestigiosa reputación motivada por la calidad de sus vinos.

6. Château Mouton-Rothschild

mouton2Foto: Dico du Vin

En Château Mouton-Rothschild reina el Cabernet Sauvignon. Quién entra aquí, se pone bajo la égida del carnero, es el símbolo de Mouton-Rothschild que tiene sus raíces en una pieza de orfebrería del siglo XVI. Detrás de Mouton nace una saga, la saga de los Rothschild. En 1940, el barón Philippe de Rothschild tiene que huir de Francia. El château se convirtió en uno de los cuarteles alemanes. De vuelta al fin de la Guerra, en 1945, tuvo la idea para celebrar la liberación de coronar la etiqueta de esta cosecha con un dibujo adecuado: la V de la victoria.

7. Château Pontet-Canet

chateau-pontet-canetFue a principios del siglo XVIII cuando Jean-François de Pontet, caballero del rey convertido en gobernador del Médoc, reunió varias parcelas de terreno ubicadas en Pauillac. Sus descendientes adjuntaron a la finca los viñedos adyacentes del lugar, llamado Canet. La filosofía del château Pontet-Canet es intervenir lo menos posible, pero lo más natural posible en el viñedo. Cada vid se ve como si fuera única, y la trabajan en consecuencia. Las prácticas culturales son honradas. Cualquier herbicida químico está prohibido, y caballos adecuados proporcionan el trabajo en los viñedos.

8. Château Cos d’Estournel

cos

Foto : Millésima

El edificio principal del Château Cos d’Estournel es una de las construcciones más originales del Médoc. La bodega es única. Hecha a los finales del 2000, funciona enteramente por gravedad. El segundo vino del château, «les-pagodes-de-cos«, fue bautizado en su nombre. El viñedo de 91 hectáreas se extiende al sur de Saint-Estèphe, tanto en el plano como en las laderas de la colina de Cos.

9. Château La Dominique

chais-doeuvre-au-milieu-des-vignesFoto : Les Echos

La bodega con tonalidades rojizas que se refieren al vino tinto firmado por el famoso arquitecto Jean Nouvel no pasa desapercibido en los viñedos de Saint-Émilion. Cada año, el château La Dominique produce alrededor de 90.000 botellas de vino. El restaurante La Terrasse Rouge ofrece una vista impresionante sobre el château y sus tierras. Talleres de cocina son propuestos durante las diferentes temporadas del año, tras los cuales, se invita a los participantes a disfrutar y saborear sus preparativos a la mesa del château.

10. Château Angélus

chateau-angélusFoto : La Cave Dourthe

Saint- Émilion y sus viñedos se encuentran en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. La crianza se realiza en una red de bodegas acondicionadas debajo de las calles y del edificado de la ciudad. Clasificado primera cosecha A, el ilustre Château Angélus es una de las perlas de la Gironde. Hubert de Boüard, co-propietario, es uno de los enólogos más influyentes de la plaza de Burdeos. El nuevo carillón domina el viñedo y da la bienvenida a los visitantes con el sonido del Ángelus.

11. Château Pétrus

Petrus11Foto : Terre de Vins

Pomerol, la más pequeña de las denominaciones de origen de Burdeos, goza de una aura mística. La calidad de sus caldos explica su fama y su rareza en el mercado. El suelo arcilloso alto en hierro de la meseta del pueblo de Catusseau, donde se encuentra el edificio del Château Pétrus, participa en la producción de uno de los vinos más caros del mundo. Cada año, en el momento de la venta de los vinos jóvenes, los vinos en primeurs, la oferta de Petrus sólo dura unos minutos. Petrus, más que un vino, es una leyenda.

12. Salon des Vins des Vignerons Indépendants

degustation12Foto: Le Figaro Vin

Cada año, en marzo, la ciudad de Burdeos acoge a más de 500 bodegueros para este evento reservado al público, que es el momento único, durante el cual la diversidad del vino francés se reúne. Para la gran familia de los viticultores independientes, cada enólogo es el hombre que hizo su vino y la firma de su personalidad. Para los amantes del vino, ¡un evento que no os podéis perder!



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