mala-uva
En más de una ocasión y sin pensar en la relación de las uvas con el carácter de una persona, hemos empleado la expresión: «Estar de mala uva» o «tener mala uva». Orígenes que tienen que ver con el vino.

Descifremos el porqué de las uvas para expresar el carácter de una persona y sus numerosas variantes.

En español la expresión más utilizada para indicar que cierta persona está de mal humor es: estar de mala uva, equivalente de tener mala uva, lo cierto es que no es lo mismo tener mal carácter, que es constante, a estar de mal humor que no implica permanencia de ese estado de ánimo.

La expresión «estar de mala uva» donde la uva hace alusión al vino, y, por tanto a la borrachera, equivale a estar como una cuba, como «tener mala uva» denotaría, en sus orígenes, a quien se ponía insoportable, provocativo o violento por haber bebido en exceso. En este sentido, la palabra uva debería considerarse una metonimia, pues representaría al vino. El comportamiento del borracho serviría como ejemplo de la actitud de los que tienen mal carácter. En el caso de interpretarlo así, tener mal vino sería una variante de la misma, aunque menos usada y con un significado exacto de «ser provocativo y pendenciero en la embriaguez».

Para concretar rasgos propios del carácter de una persona, se han acuñado además otras expresiones en las que como la uva se asocia al mal genio o las malas intenciones, como es el caso de tener mala uva que presenta un considerable número de variantes: tener mala baba, leche, nata, mal café, malas pulgas. Algunas de ellas apenas se utilizan hoy en días, como es el caso de la locución ser un mala uva, que se ajustaría más bien a toda persona malintencionada, más que con mal carácter

Es extraordinario ver cómo la uva ha conseguido entrar en nuestro sistema lingüístico mediante la elaboración de imágenes metafóricas antiguas, de las cuales la mayoría de ellas se mantienen vivas en el lenguaje oral.

 Foto: Monique



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