Hay seres humanos movidos por un gran amor a la tierra y una pasión. La viticultura es un mundo apasionante, que ofrece muchísimas posibilidades. En el viñedo están todos los secretos de un buen néctar. Existen muchos tipos diferentes de vides y del mismo modo, existe también una variedad increíble de bebidas fabulosas que brindan un exquisito goce al paladar.

Aquí está una selección de bebidas procedentes de la viña que debes probar una vez en la vida.

1. Brandy

Foto: VIX

Las técnicas de la destilación del vino para la obtención de alcohol nos fueron legadas por los árabes. En España, por ejemplo, se establecieron en la zona de Jerez. La palabra brandy viene del holandés “brandewijn” que significa vino quemado. En el siglo XVI los holandeses expertos marinos mercantes redujeron el vino de volumen para rebajar los costes de almacenaje y transporte. Las destilerías se establecieron en las regiones de producción vitícola como Cognac. La mejor forma de disfrutar un buen brandy es a temperatura ambiente, dejando que el destilado se caliente ligeramente en la copa antes de consumirlo para que los aromas se desvelen.

2. Cognac

Foto: azureazure

Cognac, región situada al norte de Burdeos, es un término protegido con denominación de origen controlada desde 1909. El viñedo se divide en 6 “crus según la calidad de los suelos: Grande Champagne y Petite Champagne, Borderies, Fins Bois y Bons Bois, y Bois ordinaires. La zona posee unas 75.000 hectáreas de viñedos dedicadas al cultivo de uvas blancas, principalmente de la variedad Ugni Blanc, que producen un caldo agrio bajo en alcohol, materia prima para la elaboración del cognac. La destilación se lleva a cabo dos veces en alambiques “charentais” de cobre. Empieza entonces el envejecimiento en barricas de roble francés, un proceso largo que puede durar decenios en el caso de un XO (“Extra Old” o Napoleón).

3. Armagnac

Foto: Pass’enGers

Conocido por ser el más antiguo de los destilados, el Armagnac procede de la región francesa del mismo nombre, anidada en el corazón de la Gascuña. Los Romanos introdujeron la vid, los Árabes el alambique y los Celtas el barril. De la confrontación de estas tres culturas nació el armagnac. Como para su primo hermano el cognac, el terroir del armagnac se compone de tres subregiones. Bas-Armagnac, Armagnac-Ténarèze y Haut-Armagnac forman un viñedo en forma de pámpana que representa 15.000 hectáreas de viña. Obtenido por destilación en alambique armagnacais, presenta en nariz aromas a regaliz, flores con notas de madera.

4. Grappa

Foto: East Coast Wineries

La grappa es un elemento imprescindible del patrimonio gastronómico italiano. Sus raíces se encuentran en Bassano del Grappa en el Véneto. La grappa se elabora a partir del destilado de orujo, es decir de los restos uvas exprimidas, llamados vinacce, que quedan después del prensado para extraer el mosto, en el proceso de vinificación. Potente y seca, algunos le añaden un sirope para endulzar la bebida. La grappa se suele tomar después de una buena comida, ya que se dice que ayuda a la digestión, o directamente con el espresso, el famoso café corretto. La popularidad ha hecho que se extendiera el concepto a otros países vitícolas.

5. Pisco

Foto: TASTE COCKTAILS

Existe un largo desacuerdo entre Chile y Perú sobre el verdadero origen de este aguardiente, ya que “Pisco” es el nombre de una ciudad peruana. Los primeros conquistadores españoles se encontraron con un terroir propicio para el crecimiento de la vid, donde implantaron el arte de la destilación. Clima seco y cálido, “camanchaca” (neblina costera muy densa) y altitud dan uvas con mucho azúcar, ideales para elaborar aguardientes. Las uvas pisqueras hacen maravillas. Quebranta, Mollar, Negra y Uvina, las no aromáticas, y Moscatel, Albilla, Torontel e Italia, las aromáticas, son las variedades que se utilizan en la elaboración del pisco. El cocktail más conocido, el “Pisco Sour”, se prepara con hielo, jarabe de goma y una clara de huevo.

6. Singani

Foto: The Washington Post

El singani, ha sido consumido en Bolivia, por más de cinco siglos . Es un destilado vínico elaborado con la uva blanca moscatel de Alejandría, principalmente en la región de Tarija, entre 1.800 y 2.200 metros de altitud. Aunque los singanis de mayor calidad son excelentes como bebidas “puras”, hablamos del principal ingrediente de muchos cócteles tradicionales bolivianos, como el popular Chuflay, inventado, según la leyenda popular, por un ingeniero ferroviario británico que mezcló el licor con ginger ale. En los últimos año, las famosas estrellas de Hollywood se pelean por esta bebida. Pero cuidado, algunos advierten, produce resaca o el famoso “chaqui”.

7. Arak

Foto: TERRA SANCTA

Bebida alcohólica nacional del Líbano y muy apreciada en Jordania y Siria, el arak es probablemente el primer licor producido en la tierra. Debe sus calidades excepcionales a dos variedades endémicas de uva blanca libanesas, Obeidi y Merweh. Se trata de un espirituoso anisado incoloro que se convierte en un líquido blanco y lechoso cuando se le añade agua o hielo. La “leche de los valientes” se destila en un alambique tradicional, el mismo instrumento que inventó Abou el-Qassim el-Zahrawi que vivió en Córdoba durante el siglo X. Después de un proceso de decantación que dura aproximadamente un año en tinajas de barro, el alcohol se mezcla con los granos de anís verde y vuelve a ser destilado.

8. Raki

Foto: MOCHILA PARA DOS

Comúnmente llamado “aslan sütü”, en turco “leche de león”, el raki es el licor tradicional del país. Al igual que el arak, se trata de una bebida aromatizada con anís y producida a través de la doble destilación de la uva, que se bebe mezclada con agua. Al verter agua sobre el líquido, éste toma un tono blanquecino. Hasta el siglo XIX, el vino era la bebida alcohólica más consumida dentro de las fronteras del Imperio Otomano. Las “meyhane”, tabernas, eran donde se servían los caldos turcos acompañados de “mezé”, una selección de tapas. Sin embargo, el raki sustituyó poco a poco al vino y enriqueció la cultura de los mezés turcos, queso blanco, berenjenas, hummus, pescado frito y olivas negras siendo los más populares.

9. Ouzo

Foto: OUZO VILLAS

El ouzo es la bebida más popular en Grecia. Todo buen griego guarda una botella de ouzo. Además, cada pueblo tiene su “ouzeri”, un bar para tomar ouzo con su receta secreta. El ouzo tiene también su propio museo en la Isla de Lesbos. Hecho a base de uvas maduradas, se obtiene por ensamble de alcoholes aromatizados por destilación con semillas de anís y eventualmente de hinojo u otras plantas y bayas aromáticas. La selección del anís es muy importante, ya que le proporciona al ouzo todo su sabor. Protagonista imprescindible en cenas de amigos, fiestas y bodas, los griegos lo toman durante el día como aperitivo, acompañado por unos mezédhes, como sus vecinos turcos.

10. Vermouth

Foto: 11 Ánforas

El vermouth o vermú tiene que ver con el concepto de aperitivo; deriva del latín “aperire”, que significa abrir. Los aperitivos llevan un carácter agridulce que estimula la producción de jugos gástricos y favorece el apetito. El vermouth es una bebida única, ya que su complicado proceso de elaboración y las mezclas de hierbas confieren un peculiar sabor muy agradable y algo goloso. El autor del vermouth, tal como lo conocemos, fue el italiano Antonio Beneditto Carpano. La base era un vino moscatel, azúcar, alcohol, caramelo y diversas sustancias aromáticas, hierbas y especias. No hay mejor plan que disfrutar antes de la comidas, de la hora del vermouth para abrir el apetito y charlar sobre las experiencias de la semana.

11. Quina

Foto: imbibe magazine

Un poco olvidado, la quina fue sin embargo muy popular a principios del siglo XX. Hablamos de un alcohol similar al vermouth. Los vinos quinados son amargos, es decir vinos fortalecidos con alcohol o mistelas pero que tienen un exceso de corteza de quina, un arbusto originario de Suramérica reputado por sus virtudes medicinales. Durante siglos, las bebidas amargas fueron elaboradas por religiosos y boticarios, y se utilizaban como medicinas digestivas. Después de envejecer durante al menos dos años en barricas de roble, desprender aromas de café, vainilla, canela, cítricos o tan bien cilantro. Nuestros abuelos lo tomaban de aperitivo con hielo y gaseosa o solo. Aporta también un toque especial a los cócteles.

12. Mistela

Foto: Le Figaro Vin

Al ser una bebida tradicional hay miles de recetas, ya que cada elaborador tiene su fórmula secreta. Antiguamente se elaboraba en la mayoría de las casas durante la época de vendimia en las zonas vitivinícolas para aprovechar los mostos antes de fermentar. Las mistelas no son propiamente vinos porque no hay transformación de azúcares en alcohol durante el proceso de elaboración. Se busca ante todo conservar el sabor fresco del zumo de uvas. Por el contrario, se trata de evitar que el jugo fermente, agregándole alcohol al mosto hasta un promedio de 16% a 20%. Así, conservan el perfume de las variedades aromáticas como la Moscatel. De sabor dulce, suele ser un acompañamiento divino para postres.

13. Vino

Foto: vinetur

Terminamos con ¡el vino!, una de las bebidas más antiguas del mundo. Los historiadores creen que el primer vino se elaboró en el Neolítico, de acuerdo a los restos arqueológicos hallados en los Montes Zagros, en Irán. Poco a poco, el cultivo de la vid se expandió hacia el occidente. El vino se ha convertido en un mundo lleno de tradiciones con su propia cultura. El prensado de la uva, la fermentación del mosto, el reposo y el embotellado son las cuatro fases fundamentales que dan forma a lo que es el proceso de elaboración del vino. Un consumo moderado del vino es totalmente recomendable para la salud, debido a su acción antioxidante. En fin, ¡cualquier excusa es buena para brindar y tomarse un vino!

La uva es una de las mejores y más maravillosas frutas que la naturaleza nos regala. Una sola palabra, ¡salud!

 

*Foto portada: East Coast Wineries

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